27/2/09

Arenga bloggista

Llevo algún tiempo intentando dilucidar a que viene todo éste rollo de la crisis y he llegado a un par de conlusiones que creo que debería compartir con la sociedad en general. ¿A que se debe ésta incomodidad financiera? ¿Qué la causó? ¿Existen responsables?

Mi padre siempre me ha dicho que no existe la maldad absoluta; que el sufrimiento humano viene a ser provocado por el azar o por la necedad... Así que todos somos estúpidos... ¡Vamos! Yo ya no puedo creer más esa patraña. Puede que no sea muy listo, pero si que me considero mínimamente inteligente.

¿Qué vivo en el sistema capitalista? Perfecto; pero yo no soy capitalista. ¿Qué la ideología dominante controla el mercado mediático? ¡Fantástico! Pero si la ideología dominante se fundamenta en la diversidad, porque contratar siempre a los mismos? Súcubos del clan de 'los corbatas' que no distinguen entre géneros y formatos, entre información y entretenimiento... Hablan sin experiencia y sin conocer, de problemas políticos, financieros y de la farándula; sin dedicarse lo más mínimo a los verdaderos problemas sociales [¡Qué los hay!].

Sí amigo mío. El problema es la hipocresía que se ha extendido como un manto interminable sobre la civilización del hombre blanco. Pensamientos impuros atraviesan nuestra espina dorsal y creemos que tan sólo se trata de una definición confusa de uno mismo. Nadie quiere 'reconocerse a si mismo' en el cinismo, la ira y la abusiva sobreproteccíón capitalista; pero nuestro infame espíritu europeo, cansado y envejecido, nos conduce sin demora a la autodestrucción.

Porque no se confundan, el problema de la crisis tiene unas profundas raizes psicológicas. El miedo y la desconfianza han dejado a una sociedad nihilista e inerte cada vez más semejante a las películas de George A Romero [sí; ¿Nos tratan como zombies o somos como tales? Y no exagero. Si EUA invierte un billón y medio en materia de defensa [con especial atención por las armas químicas y bacteriológicas, ade+ de las de radiocontrol y las de infrasonidos o microondas; pronto será imposible aquella máxima ilustrada que decía que los oprimidos por un poder despótico tenían el derecho y el deber de sufragarse [A. Toqueville].

El clima se va a pique y las diferencias entre 1er y 4arto mundo cada vez son más profundas. Y mientras tanto la clase media no hace más que relegar a un incierto futuro, la revolución que sin duda tendrá que suceder. Pero cuanto más subes más dura es la caida. O lo que es lo mismo; cuanto más demoremos nuestra reacción ante tales problemas, más violenta será la revolución.
Todas las civilizaciones han disfrutado de tres fases: Nacimiento, Apogeo y Autodestrucción. Normalmente cuando la corrùpción alcanza a la oligarquía dominante acontece su némesis. ¿Xq estamos nacionalizando bancos, protegiendo nuestros mercados financieros, instalando sistemas de seguridad en todas nuestras propiedades? Yo se lo diré... Xq sabemos que no nos merecemos todo lo que tenemos...

Occidente tiene un cáncer terminal. Lo materializamos sin darnos cuenta cada vez que anteponemos nuestras emociones y nuestras ideologías a la pragmática. Si nacionalizamos bancos es porque el comunismo resulta ser la opción política más acertada. Ahora, con un férreo poder centralizado y con los eficientes sistemas informáticos establecidos, el reparto de los bienes básicos de consumo cotidiano en las sociedades industrializadas queda completamente blindado. Pero; ¿Dónde queda la compasión? ¿El espíritu comunitario? ¿El cristianismo independiente, ajeno a todo dogma supremacial?

Si nos sobreprotegemos es porque en lo más hondo de nuestro ser, sabemos que se avecinan tiempos revueltos. Y la clave de este conflicto no es la originalidad ni la identidad, ni la religión. La clave son los 920 millones de hambrientos moribundos por nuestra codicia. La clave es la acumulación de los paupérrimos índices de desarrollo de África y Medio Oriente. La clave radica en todas las personas que no pueden acceder al agua potable y mueren por enfermedades infecciosas de fácil curación o se infectan de Malaria o Cólera por no tener unas infraestructuras adecuadas. La clave amigos míos es nuestra alma, o lo poco que quedará de ella a éste paso si siguen masacrando a inocentes en nombre de nuestra libertad.

Es hora de reformular nuestras prioridades y por eso retomo algunos de los axiomas precedentes. Como decía Aristóteles: 'La verdadera riqueza se encuentra en el uso'. No por tener objetos más raros seremos más ricos. Una vida plena es aquella que se mantiene fértil hasta el último segundo. Y del mismo modo, el valor del oro o las piedras preciosas [sólo por ser difíciles de encontrar] no te otorga una verdadera felicidad. ¡Lo que hace es obligarte a vigilar mejor tus espaldas! ¡A depurar los incomprensibles sistemas antirobo de tu hogar! ¡A desconfiar de todo y de todos! A vivir siempre con miedo... Eso no es vida.

Lo cual me lleva de vuelta a la gran falacia de los medios de comunicación. Disfrazados de corderos, sus mentes se reblandecen. Esa es la verdadera razón de la telebasura. Son ratas asustadas que han jugado con fuego y han acabado quemándose. Pero que no se engañen. La inquisición no ha hecho más que comenzar.

Sí el público quiere moderar su mensaje, el público tomará el control de los mass media. Sólo hay que darle más oportunidades a internet...

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