20/1/10

El fuego y su luz

Sigamos con la historia de la economia: La diferencia entre españoles e ingleses en el siglo XVI, a parte de unos niveles de analfabetismo desproporcionadamente elevados en la península [en parte provocados deliberadamente desde las altas esfera de poder - Inquisición], era que los ingleses ahorraban e invertían.

Por poner un ejemplo esclarecedor; del mismo modo que los griegos del 2000 antes de Cristo construían ingenios para explayar a la aristocracia helena, la industria juguetera de los ingleses del siglo XVII construía ingenios y autómatas sinfín. Lo que empezó como una tendencia hacia lo lúdico y hedonista, se convirtió en Inglaterra y Holanda en un progreso magnífico de la mecánica.

Dado que la historia no era borrada constantemente por fanáticos religiosos, algunos de esos ingenios mecánicos suscitaban constructivas dudas acerca de los mecanismos de producción que todavía se utilizaban en Occidente. Así se inventaron formas de aprovechar la enegía hidráulica y eólica [las gafas, el molino de viento, la selfactina, la imprenta, la metalurgia, la termodinámica, el cronómetro … y en definitiva la precisión]

Las diferencias entre los países industrializados y los países colonizados empezaron a ahondarse y eso en parte también fue debido a la tendencia institucional hacia el inmobilismo conservador [provocado también en parte por los mismos caóticos movimientos obreros que pretendían erradicar la desigualdad, como el ludismo]; en parte provocada por la competencia desleal entre intelectuales

Se creó un lenguaje opaco [el legal] que permitía que los poderosos se anclasen al poder cual lapas [lo cual me hace pensar en que trataban a sus ciudadanos del mismo modo que los colonizadores trataban a los nativos – con contratos ilegítimos o simple y llanamente anti-constitucionales]. Era la guerra fría entre empleadores y empleados.

Pero también hubo cosas buenas [o al menos que lo fueron en un principio]. Se institucionalizó la ’invención’ convirtiendo en rutinaria la tarea heróica de ofrecer soluciones sencillas a las tareas complejas; y eso propició la creciente autonomía de actividad intelectual. Las universidades dejaron paulatinamente su organigrama escolástico de defensa de los poderes establecidos y empezaron a practicar libremente la heterodoxia. Así fue como los estados occidentales pasaron de ser propiedad de la casta real o religiosa para liberalizarse [aunque todavía no democratizarse].

En definitiva aquí deberíamos buscar en mi opinión el origen de la desigualdad de los hombres. No sólo fue la violencia que ejercían los que podían contra sus congéneres. Sino en la institucionalización del analfabetismo para poder controlar mejor a las sociedades. Hay que tener en cuenta que hablamos de la época del poder absolutista de los monarcas. ¿Cuántas falsas lecciones se dieron en escuelas y uniersidades? Cuantos mensajeros fueron decapitados para perpetura en el poder a los estados opresores. Afortunadamente, poco a poco fueron sufriendo las consecuencias de sus fracasos, perdiendo su legitimidad infravalorada y consecuentemente, su autoridad. La dialéctica descartiana no dejaría títere con cabeza. Lo real debería ser demostrado mediante la experimentación.

Y ahora un pequeño apunte místico para aquellos fanáticos de lo olvidado...

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