Sueño con un futuro de octogenarios trabajando en todos los sectores del mercado laboral gracias al sistema exoesquelético de Sarcos. Sueño con una piratería industrial basada en el terrorismo biotecnológico desarrollado por las farmacéuticas y sus infames alianzas con la industria militar. Sueño con unas fronteras entre el primer y el tercer mundo vigiladas por osos pardos controlados remotamente mediante ingenieria bio-mecánica. Pero no es un sueño. Está pasando, lo estás viendo.
1/2/10
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Libérate akí