A medida que la experiencia va haciendo meya en la consciencia, uno se da cuenta de lo retorcidos que son los caminos del progreso humano. Irónicamente la codicia frustró la iniciativa colonial hasta tal punto que los principales impulsores del proyecto colonial fueron expulsados de su labor, con los mismos métodos que ellos habían utilizado para conquistar las Américas.
Así; la España donde nunca se ponía el sol, fue deslumbrada por su propia riqueza, y así se dedicó a vivir de rentas hasta que dilapidadó todo su potencial. Esa era la actitud del cristiano viejo: Qué el hombre no separe lo que Dios ha unido.
Es por eso que tal vez pueda parecer dificil de entender que mostremos ahora tantas reticencias sobre el ‘desprendido’ proceder de la España contemporánea, cuando en cambio los españoles de aquella época se inclinaron tan vehementemente a la expulsión de judios y moros [de formas a veces tan innobles, que ciertamente no creo que valga la pena rememorarlas].
Y del mismo modo que entregaban los beneficios de su expolio nativo- americano a los portugueses a cambio de especias tan deliciosas como el clavo [no hay más que ver su extendido uso actual] los portugueses construyeron su propio imperio naval.
La ruta índica comenzó a demostrar su extraordinaria valia; pero la ingenuidad de los estados monárquicos y clericales continuaba patente. Aunque los españoles comerciaran con esclavos y los portugueses con café; la verdadera revolución tenía lugar en el norte, en la abolición del analfabetismo; con la educación.
De este modo, el espionaje holandés y británico fue tan fructífero como su piratería según ralatan los cuentos para niños; y el hecho de que sus estados no quemaran ni personas ni libros como hizo la inquisición aquí, podría tener alguna relación con su desorbitado exito. Allí creían de veras en la meritocracia. Y al parecer les fue bien!
Puedo imaginar que fue así como la revolución ilustrada fue descendiendo paulatinamente de las regiones más septentrionales, en forma de octavillas impresas con el revolucionario [y a duras penas laureado] sistema de imprenta de Gutenberg.
Supongo que cuando las ideas protestantes que provocaron el nacimiento del espíritu liberal y del análisis crítico llegaron a Francia, provocaron tal revolución intelectual que las cosas ya nunca más pudieron permanecer como hasta entonces. Lo llamamos ‘Revolución Francesa’. Pero lo cierto es que fue un cambio a escala global. Un cambio que no acabará hasta que erradiquemos el analfabetismo del mundo.
Si bien aún no había llegado la revolución industrial porque esa vendría a cargo de los ciudadanos libres [que ciertamente aún no existían porqué todavía tenían que emerger de las aguas primordiales]; para entonces ya había prendido en las islas del Pacífico la idea de la independencia. Y al parecer así fue como Japón debió decidir su posterior camino. Y ciertamente parece que las naciones que no estuvieron en primera linea de fuego durante la primera etapa del colonialismo, tomarían prestado su modus operandi en el futuro.
Así; la España donde nunca se ponía el sol, fue deslumbrada por su propia riqueza, y así se dedicó a vivir de rentas hasta que dilapidadó todo su potencial. Esa era la actitud del cristiano viejo: Qué el hombre no separe lo que Dios ha unido.
Es por eso que tal vez pueda parecer dificil de entender que mostremos ahora tantas reticencias sobre el ‘desprendido’ proceder de la España contemporánea, cuando en cambio los españoles de aquella época se inclinaron tan vehementemente a la expulsión de judios y moros [de formas a veces tan innobles, que ciertamente no creo que valga la pena rememorarlas].
Y del mismo modo que entregaban los beneficios de su expolio nativo- americano a los portugueses a cambio de especias tan deliciosas como el clavo [no hay más que ver su extendido uso actual] los portugueses construyeron su propio imperio naval.
La ruta índica comenzó a demostrar su extraordinaria valia; pero la ingenuidad de los estados monárquicos y clericales continuaba patente. Aunque los españoles comerciaran con esclavos y los portugueses con café; la verdadera revolución tenía lugar en el norte, en la abolición del analfabetismo; con la educación.
De este modo, el espionaje holandés y británico fue tan fructífero como su piratería según ralatan los cuentos para niños; y el hecho de que sus estados no quemaran ni personas ni libros como hizo la inquisición aquí, podría tener alguna relación con su desorbitado exito. Allí creían de veras en la meritocracia. Y al parecer les fue bien!
Puedo imaginar que fue así como la revolución ilustrada fue descendiendo paulatinamente de las regiones más septentrionales, en forma de octavillas impresas con el revolucionario [y a duras penas laureado] sistema de imprenta de Gutenberg.
Supongo que cuando las ideas protestantes que provocaron el nacimiento del espíritu liberal y del análisis crítico llegaron a Francia, provocaron tal revolución intelectual que las cosas ya nunca más pudieron permanecer como hasta entonces. Lo llamamos ‘Revolución Francesa’. Pero lo cierto es que fue un cambio a escala global. Un cambio que no acabará hasta que erradiquemos el analfabetismo del mundo.
Si bien aún no había llegado la revolución industrial porque esa vendría a cargo de los ciudadanos libres [que ciertamente aún no existían porqué todavía tenían que emerger de las aguas primordiales]; para entonces ya había prendido en las islas del Pacífico la idea de la independencia. Y al parecer así fue como Japón debió decidir su posterior camino. Y ciertamente parece que las naciones que no estuvieron en primera linea de fuego durante la primera etapa del colonialismo, tomarían prestado su modus operandi en el futuro.
Lo pongo peque xq da bastante verguenza :=

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